CERRAR
MENÚCERRAR

¿Es necesario ESTUDIAR COSMÉTICA para trabajar en la industria de la belleza en la era de INSTAGRAM?

Cara y Cuerpo
Jamie Street/Unsplash

Con la llegada de las redes sociales, los tiempos han cambiado. Para todos. Y a la hora al hablar de estudiar cosmética, también. En la era de Instagram, las escuelas de cosmetología y maquillaje, así como el aprendizaje de los propios propios estilistas, son diferentes. Hablamos con profesionales de la industria para averiguar cómo se adaptan a los tiempos y una redactora NYLON US nos cuenta su visión en primera persona.

Crecí visitando una escuela de belleza local que había en Temple Hills, Maryland. Mi abuela lo visitaba regularmente y a menudo me arrastraba con ella cuando se iba a hacer su lavado y arreglo semanal. Yo siempre había imaginado que allí se hacían los estilistas. A veces yo también me arreglaba el pelo. Si eran especialmente buenos, mi abuela preguntaba el nombre del estilista, y a veces le daban una tarjeta. Esto era antes de Instagram, cuando los buenos estilistas eran como un premio susurrado, un secreto valioso entre amigos.

Las cosas son un poco diferentes ahora. En estos días, las páginas de Instagram le dicen a un cliente potencial todo lo que necesita saber sobre un estilista. Los hashtags facilitan navegar por el mundo de la belleza y, aunque las recomendaciones continúan siendo una influencia decisiva, ya no son obligatorias. Ahora puedes hacer tu propia investigación. Lxs estilistas expertxs en redes sociales a menudo comparten vídeos de su trabajo, mostrando los momentos más fascinantes del servicio. Lxs maquilladorxs famosxs de Insta incluso comparten vídeos bien iluminados de ASMR de la aplicación de un highlighter con ingenio o un lápiz labial que se desliza por los labios. Lo que no se encuentra fácilmente son imágenes de una licencia o certificado.

Pero, en la era de los tutoriales en línea y los gurús autodidactas, en un momento en que el concepto mismo de autoridad está cambiando, ¿importan las licencias y la escolarización?

"Quise ir a la escuela de maquillaje en un momento dado.[...] Investigué muchas escuelas y pensé, 'Maldita sea, no tengo el dinero'", dice Raisa Flowers, una maquilladora autodidacta con sede en Nueva York. Flowers ha trabajado con todxs, desde Pat McGrath hasta Paper Magazine. Incluso ha maquillado a las estrellas de Euphoria mucho antes de que el espectáculo se convirtiera en un fenómeno cultural. La mayoría de los trabajos que hace los ficha a través de Instagram: no tiene un sitio web o un agente. Además de un curso de maquillaje de cuatro días con la maquilladora de Rihanna, Priscilla Ono, Flowers ha perfeccionado su oficio principalmente a través de la experiencia. "Creo que la escuela de maquillaje es beneficiosa cuando haces maquillaje FX porque es más difícil, pero con Internet realmente puedes aprender", dice. Y agrega: "La desventaja de eso es que si todos aprendemos de Internet, ¿qué pasará con las escuelas? No todos podemos caber en el aula. Solamente algunas personas pueden".

Kasey Spickard, un maquillador y peluquero con sede en Nueva York también, acudió a un curso intensivo sobre cómo hacer una gran variedad de estilos de maquillaje, así como trabajar con cualquiera que se siente en su silla. "Un gran beneficio de ir a una escuela de maquillaje es aprender lo fundamental", dice. Añade: "El maquillaje también es correctivo (los rostros de las personas no son simétricos), por lo que también se aprende a analizar un rostro correctamente desde una perspectiva estructural". Sin embargo, dice que el mayor beneficio es aprender los principios de saneamiento y mantener un kit limpio. Kia Stewart, un técnico en uñas con sede en Brooklyn, está de acuerdo. "En la escuela, aprendes sobre los sistemas de la piel, el control de infecciones y aprendes la forma correcta de completar cada servicio. La escuela a la que fui enseñaba con el objetivo de garantizar la seguridad del cliente, la seguridad para ti mismo y una educación sobre las reglas en el estado de Nueva York ".

La educadora y propietaria de A Curl Can Dream, Daryce Willis, piensa lo mismo. "Es por saneamiento, es por razones de salud. Va más allá del cabello. Soy estilista, pero la razón por la que amo esta industria es la ciencia detrás de esto. Muchas cosas que [lxs estilistas] hacen mal se tratan en la escuela", dice Willis, cuya pasión por la ciencia detrás del cabello la empuja a aprender continuamente.

Obviamente es importante conocer la ciencia detrás del cuidado del cabello y la importancia de mantener las uñas sanas. Pero muchos artistas están de acuerdo en que tener una licencia no garantiza que X persona trabajará bien. Y aunque se puede enseñar la técnica, el verdadero talento y la sensibilidad estética son innatas. Este es el punto donde todxs lxs artistas entrevistadxs coincidieron.

Zoe, una colorista autodidacta, aborda cada cita como una oportunidad para perfeccionar su oficio. "Voy a cortar, colorear y peinar el cabello de esta persona como creo que su cabello debe cortarse, teñirse y peinarse. Veo que lxs estilistas obtienen nuevxs clientxs y toda su mierda se ve exactamente igual". Es similar para Flowers, que ha pasado años afilando su ojo y estableciendo su propio estándar.

Stewart, que se adentró en el arte de las uñas el año pasado, dice que es un híbrido de ambos. Aunque está formalmente 'entrenada' en las técnicas de uñas fundamentales, se considera autodidacta.

Sin embargo, uno de los mayores problemas con las escuelas de cosmetología es que muchas de las escuelas son arcaicas. Los programas pueden costar decenas de miles de dólares (y euros) y muchas de las técnicas están desactualizadas: la prueba de licencia no ha cambiado mucho desde la década de 1980. Y aunque muchas escuelas ofrecen ayuda financiera, no hay garantía de que se trabaje después de la graduación. El objetivo a menudo es garantizar que los estudiantes aprueben la junta estatal en lugar de enseñar habilidades de la vida real de un salón. "Demasiadas escuelas están enseñando los conceptos básicos y así será muy difícil para estos estudiantes conseguir un trabajo", dice Atouzo Neihule, cofundador de Neihule Salon y Neihule Academy of Beauty, con sede en California. "La mitad de lo que hacemos en [exámenes] de la Junta Estatal no se realiza en un salón real".

Pero no obtener una licencia puede ser perjudicial para una carrera a largo plazo, especialmente si el objetivo es abrir un negocio propio. Algunxs estilista sin licencia no pueden obtener un seguro, establecer una tienda oficial, obtener patrocinios o trabajar en ciertos entornos. Puede limitar a estilistas autodidactas que desean llevar su trabajo más allá de su comunidad inmediata o esperan ampliar su negocio y contratar a otras personas.

Y por todo esto no hay una respuesta a la pregunta de si las escuelas de cosmetología son o no necesarias.



Contenido originalmente publicado por Temble Denton-Hurst en NYLON US

Traducción: Carolina Agudo



La moda y las personas huyen de las etiquetas... La belleza parece ser que también. Descubre el fenómeno free-gender-beauty, una de las tendencias de belleza del 2019. Una nueva era en la que la cosmética no entiende de género. Porque el género no importa para cuidarse.



True