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RHIANNE BARRETO, robaescenas en Hannah, de Amazon Prime Video, y promesa de la actuación con su próxima película en HBO, Share

Cine, Series y TV
Roy Rochlin / Getty

La actriz inglesa Rhianne Barreto salta de la serie de acción 'Hanna' en Amazon Prime al drama 'Share' en HBO, de la directora Pippa Bianco, en el que interpreta a una adolescente que trata de superar una agresión sexual.

Lo mejor de Rhianne Barreto no es que fuera a la misma escuela de artes escénicas que Amy Winehouse. Lo mejor de Rhianne Barreto no es que mencione este hecho tan genial de una manera súper espontánea cuando me da todos los detalles de su vida, mientras charlamos después de haber grabado los vídeos para NYLON (como sus compañeros de generación Z, los actores Tati Gabrielle, Ian Alexander y Sadie Stanley). No, lo mejor de Rhianne Barreto es que tiene la clase de confianza que no se puede aprender; es algo innato. Y definitivamente Barreto lo tiene. Está tan en posesión de esa confianza que, cuando mencioné la cantidad de veces que mi portátil y mi móvil autocorrigieron su nombre como 'Rihanna', sonrió y me dijo que "le ponía muy triste", porque eso le recordaba constantemente que nunca sería la 'Bad Gal'. Y si bien eso es cierto (Rihanna solo hay una),queda claro que Rhianne Barreto es única.

Barreto nació y creció en Londres y es la segunda mayor de nueve hermanos, todos con nombres que comienzan con la letra R. Su carrera como actriz empezó, extraoficialmente, cuando aún estaba en primaria. Su hermana mayor fue elegida para desempeñar un papel en la obra escolar y, cuando otro de los actores se retiró, Barreto se ofreció para interpretar el papel. Había aprendido todo el diálogo en su tiempo libre y se subió al escenario. "Ninguno de los demás niños quería hacer la obra, todas las chicas querían llevar vestido, y yo hacía de chico: llevaba el traje de comunión de mi hermano y la cara sucia para hacer de huérfano", explica. La respuesta positiva a su interpretación llevó a los padres de Barreto a "vigilar" el interés de su hija en la actuación, lo que derivó en su entrada en la escuela de artes escénicas (sí, a la que fue Winehouse). Y fue un buen escaparate, porque allí la actriz llamó la atención de varios representantes y consiguió sus dos primeros papeles.




Ahora mismo podemos ver a Barreto como Sophie, la mejor amiga del personaje titular en la serie original de Amazon Prime Video Hanna. Pero dentro de poco la veremos protagonizando Share, una película dirigida por Pippa Bianco y que se estrenará en HBO a finales de 2019. Es una de esas películas que genera conversación, y que comienza con el personaje de Barreto, Mandy, de 16 años, despertándose en el jardín de su casa después de una noche fuera, sin ningún recuerdo de cómo llegó allí. La película sigue a Mandy mientras emprende un viaje emocional para descubrir qué sucedió esa noche, y trata los problemas relacionados con la agresión sexual, el castigo, la autonomía de las mujeres jóvenes y mucho más. Barreto describe la película como una "una banda elástica [de ansiedad] que está tirante desde el principio, y tú estás esperando que se rompa". Share complica poderosamente la narrativa de la agresión sexual que solemos ver en pantalla, debido en gran parte a la convincente actuación de Barreto.

Barreto y sus problemas para entrar en Estados Unidos

Barreto se sintió atraída por el papel debido a la franqueza del mensaje de la película, o por el hecho de que no hubiera solo uno. Explica: "Si quieres ser una superviviente y hablar de estas cosas, hazlo. Eso requiere valentía. Pero también se necesita valentía para no hacerlo. Hay que tener la misma compasión por las víctimas que [hacen ambas cosas]". Esto es lo que Barreto quiere que la gente se lleve de Share. Cuando se trata de agresión sexual, hay una falta de claridad, y eso es importante reconocerlo. La actriz añade: "[El consentimiento] no es una tortita. Es un pastel de confusión en el que hay muchas capas, y no es solo unilateral. Es mucho más completo, y se necesita aprender mucho".

Otro aspecto revolucionario de Share es que no hace lo que hacen tantas narrativas mainstream: centrarse en una mujer blanca como víctima, una víctima "perfecta". Barreto, cuya madre es, bromeó, "una señora blanca de Inglaterra" y cuyo padre nació en Irak, y es indio y portugués, cita a la directora Bianco como la causa: "Se necesita cierto tipo de creatividad para defender a gente que consigue el trabajo no por el color, sino por la capacidad. Para ella hubiera sido más fácil contratar a una chica blanca de Estados Unidos".

Y el apoyo de Bianco a Barreto también se extiende a otras cosas: Barreto tuvo que lidiar con políticas de inmigración estadounidenses hostiles cuando llegó el momento de rodar Share. Me cuenta que, después de que su solicitud de visa de trabajo hubiera sido aprobada, le dijeron que solo tendría que visitar la embajada de Estados Unidos y obtener el sello final de aprobación del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS). Se suponía que era fácil; todo el mundo le dijo: "Entra, sé agradable y normal y estarás bien".

La inmigración, el feminismo, la raza...

En cambio, cuando Barreto llegó a la embajada, recibió un aluvión de preguntas como: "¿De dónde eres?" "¿De donde son tus padres?" "¿Hablas árabe?". Luego le dijeron: "No pareces británica". Después, y aunque Barreto le habían aprobado la visa dos veces, también se la denegaron una vez los representantes de inmigración la vieron en persona. Y así, solo unas pocas semanas antes de la filmación en Nueva York, Bianco tomó la decisión de trasladar todo el rodaje a Canadá.

Sin embargo, las dificultades no terminaron ahí: cuando llegó el momento de que Barreto asistiera al estreno de Share en el Festival de Cine de Sundance de este año, hicieron falta llamadas de una senadora y otra representante política para que la dejasen entrar en el país: "Hizo falta que senadores intervinieran para poder ir a mi estreno. Si con eso todavía no puedo obtener una visa 0-1B [clasificada como una visa de no inmigrante para personas con "una habilidad extraordinaria en las artes o un logro extraordinario en la industria cinematográfica o televisiva"], entonces, ¿qué pasa con las personas que no tienen dinero y necesitan entrar por razones de seguridad?".

Este tipo de cuestionamiento de un contexto cultural más amplio es típico de Barreto; ella identifica sus propias experiencias como problemáticas, pero rápidamente las relaciona con los cuestiones más globales que las personas enfrentan en todo el mundo. La inmigración, las agresiones sexuales o la representación de personas racializadas en los medios de comunicación son los temas importantes de hoy son con los que Barreto se involucra. Si consideramos que es fiel representante de la generación Z, podría haber esperanza para el futuro después de todo.

Contenido publicado originalmente por Sesali Bowen en NYLON US
Traducción: Laura Caso
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