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El 2019 de Lena Waithe: de la serie 'Boomerang' con Halle Berry a la peli 'Queen&Slim' con Chloë Sevigny

Cine, Series y TV

El emocionante 2019 de Lena Waithe: adapta la comedia romántica 'Boomerang' al formato seriado y firma del guión de 'Queen&Slim', una mezcla entre 'Bonnie y Clyde' y 'Thelma y Louise'

Cuando hicimos esta entrevista (aquí, la primera parte), Lena Waithe tenía ocho proyectos en desarrollo (la mayoría fueron anunciados en 2018). Van desde miniseries sobre la cultura sneaker hasta una serie para BET basada en la película de los 90 El príncipe de las mujeres (protagonizada por Eddie Murphy), pasando por una cinta titulada Queen & Slim, que describe una combinación de Bonnie y Clyde, Hasta el final y Thelma y Louise. Está ocupada, algo que era evidente mientras hacíamos el shooting y aprovechaba mientras la maquillaban para responder emails o hacía llamadas en los descansos. Cuando dejaban de enfocarla con la cámara y esperaba a que prepararan el siguiente set y el próximo look, cogía su teléfono.

Ese mismo swag que la creadora lleva a sus reuniones está presente en cada una de sus acciones y en su persona. Las hendiduras rapadas en sus cejas van a juego con las dos que luce en su recién afeitado pelo, que ahora es rubio platino. Estaba concentrada y se movía de manera eficiente de pose a pose; jugaba con la mirada y la sonrisa mientras alternaba una actitud de b-boy con sentarse a horcajadas en la silla. "Debe de haber estado practicando estas posturas en su tiempo libre o algo, porque he estado con ella durante dos años y nunca había visto nada así", decía uno de los miembros de su equipo justo después de que Waithe probase una pose en el suelo. Su mensaje era claro: Tengo movidas que hacer pero ahora estoy aquí para vosotros y sé lo que estoy haciendo.

Ganar el Emmy marcó una diferencia innegable. Ahora tiene un poder que antes no poseía (como pedir cambiar de showrunner en The Chi y conseguirlo), pero lo que no quiere es que este premio defina el resto de su carrera. No quiere que la gente quiera trabajar con ella por estar de moda, quiere que lo hagan por la pasión con la que hace todo. "Lo que siempre dije después de ganar es que quería merecerme ese honor. No quiero decir 'Ok, guay'. Quiero asegurarme de que todo lo que venga sea tan interesante y formidable como el episodio de Thanksgiving. Y también intentar no repetirme. No puedo hacer ese episodio todos los años. Quiero evolucionar".

Lo bueno del poder, explica Waithe, es que conlleva confianza. Menciona BET y Paramount, que le han dado control creativo completo sobre Boomerang, como ejemplo. "Tendrán preguntas e ideas y yo les diré 'Ok, lo capto, dejad que siga con ello'", Waithe ha asegurado a todo el mundo que la serie no es un reboot (no es muy fan de este fenómeno) y es más una continuación de la historia inicial a través de los hijos del personaje protagonista. No obstante, muchas personas tienen dudas siempre que se trate de tocar lo que muchos consideran un clásico. Incluso Halle Berry, que participó en la película original, se mostró reticente antes de firmar como productora ejecutiva. "Boomerang fue y sigue siendo un film tan querido y hacerle justicia será todo un reto", nos contó por email. "Pero también tengo a Lena, que es una potencia, ¡una fuerza de la naturaleza! Su pasión y su determinación y su amor por el material de partida me ganaron, y sé que se tomará el tiempo para hacerlo bien".

Lena Waithe, "como esa hermana que siempre tiene razón"

La cineasta Tiffany Johnson, que trabajó con Waithe en su corto Ladylike, añade que solo con estar a su lado se le contagia su ambición. "Su determinación te fuerza a querer esforzarte tanto como ella lo hace… y te esfuerzas", nos contó. "Trabajar con ella es eso, es hacer el trabajo y perfeccionar tu manejo del oficio. Es como esa hermana que siempre tiene razón, pero a la que no quieres decírselo porque secretamente ya lo sabe".

Manejar tantos proyectos como los que está manejando ahora sería mucho para cualquiera, incluso para alguien acostumbrado a la multitarea. Cuando le menciono la idea del millennial burnout y le pregunto a Waithe cómo cuida de sí misma, rechaza la idea de inmediato: "No pienso en ello como en trabajo, sino como arte. Va más sobre amor". Añadió que es todo lo que lo rodea, las reuniones, quizá incluso esta entrevista y la sesión de fotos, lo que puede resultar agotador. Para distraerse, siempre saca tiempo para su prometida Alana Mayo, que es la directora de la productora de Michael B. Jordan. Intentan cenar juntas todos los días y Waithe destaca que se le dan de maravilla los masajes.

La artista pone énfasis en el apoyo que le brindan sus amigos y su comunidad. Waithe hace mucho name-dropping, pero no en plan 'mira toda la gente a la que conozco', sino 'deja que muestre el respeto que tengo por toda esta gente a la que conozco y quiero'.

Nombra por lo menos a 20 personas, por sus nombres y apellidos, durante nuestra conversación. Está Allison Jones, la mujer que le ayudó a ser elegida para Master of none. Justin Simien, con quien trabajó en Dear White People, y otros nombres VIP, como Janelle Monáe y Donald Glover. Waithe no tiene miedo de loar a otras personas en sus entrevistas y en Instagram. En su día, también lo hacía en Tumblr. Es como una tía orgullosa que sabe que, cuando otros triunfan, debes aplaudirles.

Waithe también reconoce que si no fuera por todas esas personas a las que nombra, no estaría donde está hoy. Trabaja duro para convertirse en esa persona para los demás, a través de su actividad como mentora. No te va a llevar de la mano, pero puede financiar un programa de escritura que no puedes pagar, o ayudarte a ponerte en contacto con otros aspirantes a escritores. "Espero que toda esta gente con la que trabajo y a la que ayudo encuentre el éxito en sus carreras y puedan decir: 'Lena fue mi mentora, y por eso estoy aquí, por eso puedo hacer esto tan increíble'".

También espera crear un efecto dominó en la industria y que "otros se animen en plan: 'Bueno, mierda… quizá debería empezar a contribuir con becas de modo que podamos beneficiarnos todos de un mejor trabajo'. Lo cierto es que si dejas a la gente por su cuenta y rezas o deseas que consigan salir adelante, llevará mucho más tiempo cambiar este negocio. Todas estas personas se las arreglarían perfectamente sin mí, solo intento acelerar el proceso".

La comunidad negra, siempre una inspiración

Y, por supuesto, cuantas más voces se escuchen, más historias se podrán contar desde diferentes perspectivas, especialmente por creadores racializados. Porque, como muestra el teaser de Boomerang (y como señala Waithe), no hay una sola manera de ser negro. La perspectiva e influencias de Ava DuVernay serán diferentes a las de Ryan Coogler, igual que Barry Jenkins y Spike Lee tendrán puntos de vista muy distintos. "Me inspiran tanto Menace II Society como Judy Garland", cuenta la actriz y guionista. "Me gusta tanto Whitney Houston como Bette Davis". Todas estas visiones son importantes para crear un mosaico completo de lo que es ser negro.

La comunidad negra siempre ha sido y siempre será lo que más inspire la creatividad de Waithe. Quiere explorar "cómo nos movemos por el mundo y cómo sobrevivimos, cómo progresamos y cómo soñamos y amamos, cómo lloramos y cómo morimos también". Waithe añade: "Porque eso no me puede afectar". Quiere ser la versión escritora de Gordon Parks: "porque él capturó la vida negra como es, él le hizo una foto, pero no puedes poner opinión en una foto; la gente puede deducir cosas diferentes de una imagen, pero la imagen existe: es verdadera, es honesta".

Cuando nos quedaban solo un par de minutos de conversación antes de que Waithe se dirigiera a su siguiente tarea, le pregunté sobre su legado, lo que piensa que será y lo que quiere que sea. Sé que es una palabra muy fuerte, empecé diciendo, pero apenas dudó al responder: "No es una palabra que me dé miedo. No pienso al respecto cada día mientras trabajo, pero, mierda, le doy vueltas a que si alguna vez tengo la suerte de conseguir el premio Cecil B. DeMille, ¿cómo habrá sido mi trayectoria?, ¿qué vídeos saldrán? Y sé que habrá reveses, cosas que haré mal. Ninguna carrera es impecable -bueno, quizá la de Sidney Poitier- pero, en mi caso, lo único que quiero es hacer... lo que Dios me diga que tengo que hacer". Y añadió: "Quiero ser obediente, quiero escuchar. No quiero hacer las cosas porque sí. Quiero afrontar proyectos sintiendo que sean historias que hay que contar. Que sea algo que me deje en vela por las noches o que me revuelva. Eso es lo que quiero hacer".

Nadie va a reinventar la rueda a estas alturas, reconoce Waithe, pero por su parte quiere asegurarse de que cuenta historias de otra manera, incluso si eso significa enfadar a gente en el proceso. "A veces me asusto, pienso en Queen & Slim y digo 'o la comunidad negra me ama o me va a odiar', pero no puedo preocuparme por cómo va a recibir el público mi arte. Todo lo que puedo hacer es esforzarme al máximo y ver lo que ocurre".

Y eso es lo que quiere que sea su legado: "A esa Lena nunca le preocupó cómo nos lo íbamos a tomar, ella sabía que era lo que nos hacía falta. Daba igual si nos gustaba o no, o si estábamos o no listos para ello. Y, quién sabe, a veces la gente no aprecia lo que has hecho hasta que te mueres. Pueden pasar 20 años. Pero no quiero hacer nada que sea olvidable. Quiero hacer sentir, y si sientes algo eso es todo lo que me importa". Palabra de Lena Waithe.

Contenido publicado originalmente por Taylor Bryant en NYLON US.
Traducción: Laura Caso.
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