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TATI GABRIELLE, actriz de Sabrina, sobre cómo interpretar a una antiheroína negra

Cine, Series y TV
FOTO: Axelle/Bauer-Griffin/Getty

La actriz Tati Gabrielle, interpreta a la bruja malvada pero 'gorgeous' Prudence en 'Las escalofriantes aventuras de Sabrina' de Netflix. La intérprete, de 22 años, es un ejemplo paradigmático de la #GeneraciónNylon, una generación que quiere utilizar su voz para hacer del mundo un lugar mejor

Tati Gabrielle (22 años, Las escalofriantes aventuras de Sabrina) tardó aproximadamente dos minutos en revelarme su visión de un futuro utópico, y lo que impedía que el mundo lo lograra: "La utopía significa un lugar donde la paz es lo primero. Y aunque creo que los humanos necesitan conflicto, porque crecemos a partir del conflicto, creo que con la utopía adecuada, con la que primero haya paz, y después caos, y todo el mundo tenga la mentalidad de: 'Vamos a expandir luz y amor'...". Después, Gabrielle me miró directamente a los ojos y concluyó: "Intentemos hacer del mundo un lugar mejor de dentro a fuera". En otras palabras, me bastaron dos minutos para empezar a pensar: '¿Después de todo, tal vez la utopía sea posible?'

Bueno, tal vez no estaba del todo convencida, pero eso es probablemente porque formo parte de una generación mucho más cínica que Gabrielle. Sin embargo, hablar con ella me hizo querer creer en un futuro mejor para todos, e incluso me hizo creer que algo así es posible.

No esperaba necesariamente hablar de utopías con Gabrielle, desde luego no a los dos minutos de conocerla. Pero la actriz es el tipo de persona abierta que parece casi incapaz de hablar en voz baja: simplemente suelta lo que se le pasa por la cabeza, habla de todo lo imaginable, se mueve con fluidez de un tema a otro, anima a la mente de la otra persona a correr junto a la suya.

Gabrielle atribuye su apertura a su educación. Creció en el norte de California, en la Bay Area, un lugar con "un ambiente tan bueno... Es un lugar abierto y acogedor, y me considero muy afortunada por haber crecido allí, porque creo que ese ambiente es una de las razones por las que soy así ahora".


Tati Gabrielle y una Prudence 'multidimensional'

Y si bien sabemos que Gabrielle es una persona curiosa, ingeniosa y luminosa, habría que perdonarnos por pensar que podría parecerse a quien interpreta en Las escalofriantes aventuras de Sabrina en Netflix, la deliciosamente malvada bruja ultra devota Prudence Blackwood. Prudence, que originalmente era como un reflejo tenebroso para Sabrina, ha evolucionado a lo largo de las dos temporadas de la serie, desde una simple antagonista hasta una complejo antiheroína, ya que, como explica Gabrielle, Prudence "comienza a reconciliarse con su identidad y se fortalece a partir de eso, a pesar de que la hayan descuidado y abandonado."

Y aunque siempre es un error mezclar a los actores con sus personajes (y particularmente en este caso), a Gabrielle se le da tan bien encarnar a Prudence que entiendo por qué yo esperaba que ella fuera igualmente gótica en la vida real. En cambio, es más el tipo de persona más obsesionada con las hadas (quiere ir a Islandia a conocer las "puertas de hadas" del país) que con la brujería. La intérprete explica que sí que se identifica con Prudence en que "siempre ha sido una firme creyente en lo sobrenatural" y añade: "al final, la única razón por la que pensamos que algo no es real es porque no lo hemos presenciado, pero solo porque no hayas presenciado algo no significa que no sea real, que no esté allí".



Esta sensibilidad a los sentimientos que rodean algo, este ser consciente de que una persona es mucho más que lo que ves cuando la conoces por primera vez, le han permitido a Gabrielle ofrece una representación multidimensional de Prudence, al contrario de lo que podría haber ocurrido con el personaje. La televisión, después de todo, está llena de muchos ejemplos de héroes blancos, donde los personajes de color, y específicamente las mujeres negras, se presentan de manera reductiva. En manos menos capaces, esto podría haber ocurrido con Prudence, que se opone a Sabrina, la 'elegida', rubia y blanca, interpretada por Kiernan Shipka. Pero esto no sucedió, porque Gabrielle ha convertido a Prudence en el personaje más matizado del programa, dotándola de una sensibilidad y una profundidad únicas.

La californiana detalla los desafíos de interpretar a Prudence: "Soy muy espiritual en la forma en que abordo mis personajes, en el sentido de que creo que son un alma que está en el mundo y que tienen una historia que hay que contar y no juzgar". Gabrielle explica su frustración cuando llaman a Prudence "esa mujer negra loca" y añade que lo que ella aporta al papel es la "comprensión de dónde viene Prudence, cómo tuvo que luchar, literalmente, por su lugar y por su lugar como huérfana, respetando cómo ha mejorado su situación y teniendo en cuenta sus sentimientos".

Gabrielle es muy empática, y eso es algo que le aportó al papel: "Prudence me presentó bastantes desafíos, especialmente al principio. Es una persona a la que la gente considera malvada pero ella misma no cree que sea mala. Y yo tampoco. Yo sabía que era desde ahí desde donde tenía que abordar el papel. Tenía que ver su parte".

Tener una voz y usarla

Tal vez se le dé tan bien ver el lado de otras personas porque, como me contó, creció en un ambiente muy abierto. Y tal vez sea en parte innato: "Mi madre me llamaba su niña bohemia porque cuando era pequeña, era muy cariñosa, muy amorosa". Y, Gabrielle siguió: "El lado coreano de mi madre y el lado afroamericano de mi padre, vivir en una casa con dos culturas realmente me preparó para este mundo fusionado, porque ese es el mundo en el que vivía, y podía ver más allá de eso, pero también que el mundo se movía más hacia este lado, el de los lados opuestos del espectro que se unen". Se echó a reír: "Entonces, sí, ¡todo esto me hizo un poco hippie!".

Es esta apertura la que hace que Gabrielle sea un ejemplo tan paradigmático de su generación, una que se caracteriza por querer ser una fuerza del bien y curar el daño que las generaciones anteriores han causado. Gabrielle espera que todo esto esté en su futuro: "Estoy emocionada por ver cuánto puedo crecer artísticamente, y ver cuántos puntos de vista diferentes puedo alcanzar. También estoy muy emocionada por usar mi voz y ver cómo puedo dejar mi huella en este mundo de la mejor manera posible. Probablemente sea lo que más me emociona, averiguar cómo puedo ser útil, ya sea a través de mi carrera o a través de esfuerzos filantrópicos o lo que sea, pero usando mi voz siempre ".

Es fácil ver que cualquier futuro que Gabrielle imagine para sí misma es algo que puede hacerse realidad, no porque sea mágica, sino porque cree en sí misma y en otras personas, en lo que nos rodea, en lo que tenemos que trabajar. Sabe que es un proyecto para toda la vida, que lo está haciendo bien, y que además de actuar, está feliz por estar trabajando. Antes de que nos despidamos, me dice: "Debes permitir que tu conciencia se desarrolle por sí sola y no estar socialmente condicionado; tienes que descubrir quién eres y qué debes aportar al mundo y cómo puedes contribuir mejor a lo que ya existe". Suena bastante utópico.

Contenido publicado originalmente por Kristin Iversen en NYLON US
Traducción: Laura Caso
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