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Lauren Jauregui sobre Fifth Harmony y las comparaciones con Camila Cabello

Música

A Lauren Jauregui no le preocupan las comparaciones con Camila Cabello ni con sus ex compañeras en Fifth Harmony. Tampoco hablar alto y claro sobre política, derechos LGTB o el hecho de que ya se considera, por derecho propio, compositora además de vocalista

Lauren Jauregui es divertida (siempre se ríe a carcajadas) y muy ingeniosa. Alterna monólogos que te hacen pensar sobre el odio a uno mismo y el karma y el Partido Republicano con observaciones como "Hay una cucaracha en el suelo" o gritar '¡Joder!' cuando se le cae uno de los palillos con los que está comiendo. Desde 2016 se ha convertido en una activista orgullosa que habla alto y claro, con un lenguaje que entiende todo el mundo. Utiliza sus redes sociales para ser el azote de la administración Trump en cualquier asunto, desde los derechos de las mujeres y la comunidad LGTB hasta la violencia policial, el control de armas, el racismo, la inmigración o la intersección de todo esto. Tanto si se trata llamarle la atención a Marco Rubio, senador por Florida, y su posición hipócrita sobre la religión (Jauregui nació en Miami) como de tuitearle a Donald Trump "me das asco", la artista ha encontrado su plataforma y no parece que vaya a dar un paso atrás de momento.

"Lo único que quiero es romper estigmas, hermana", bromea. Su visión sobre la política ha cambiado. Quiere librarse de la ira. Ya sabéis a lo que nos referimos: esa furia que te burbujea en la garganta después de darte una vuelta por Twitter, esos golpes de rabia constante fruto de ese infinito scroll de noticias trágicas que se alternan con memes de Bob Esponja. Jauregui ha cortado con todo eso. Ahora, solo quiere centrarse en los cuidados, y así lo hace, a menudo. Una se da cuenta de la grandeza de su empatía, no solo con su familia y amigos, sino viendo cómo se relaciona con cualquiera, desde el camarero del restaurante al que ha encandilado hasta a la bebé que se acerca a nuestra mesa a tamborilear con los palillos. "Hola", le dice a la niña de pelo revuelto. "¿Tocas la batería?". Se gira hacia mí y me dice: "Qué mona es. La quiero".

Pero no nos desviamos de la conversación. Continúa con lo que estaba diciendo: "Todo el cambio que pueda haber en el mundo empieza con la persona". En su opinión, el panorama político ha llegado a ser tan volátil porque cada cuestión que trata es extraordinariamente personal. "Creo que la estructura política es una estructura personal, de cada una de las personas que la forman, y de cómo se sienten consigo mismos... Todo el mundo tiene miedo de sí mismo", asegura. "Por supuesto, nadie va a aceptar a otra persona si no pueden ni mirarse a sí mismos en el espejo y amar lo que ven".

Y, en caso de que no haya quedado claro aún, esto es lo que Jauregui opina de Trump: "El presidente es el mejor ejemplo de este tipo de gente. A ver, este hombre no se quiere a sí mismo. De ninguna manera. Si tuviera algo de aprecio por sí mismo se hubiera preocupado por cultivarse y no quedar como un estúpido constantemente".

Lauren Jauregui también sufre el síndrome de la impostora

Aunque su música no es tan política como su discurso, sí que trata sobre cómo todo este ambiente político le hace sentir. "He tocado muchos temas", explica. "Pero los he explorado desde mi propia experiencia o desde lo que pienso al respecto, de manera que no resulte invasivo para nadie ni que parezca que le digo a la gente lo que tiene que hacer".

Esta nueva perspectiva política es solo parte de la transformación de la artista. Lo más notable es que ahora se considera compositora, aunque, como le ocurre a muchas mujeres jóvenes, ha lidiado con el síndrome de la impostora durante años. "Me he reprimido mucho respecto a la música", confiesa. "Me había creado la falsa sensación de que no podía escribir y que no podía hacer nada bien, y que no valía la pena ni siquiera intentarlo porque iba a fallar, y obviamente todo el mundo me iba a estar comparando con otras personas".

Este afán por comparar es un juego sucio muy instaurado en nuestra sociedad, especialmente si eres parte de un grupo que se ha separado, y más aún si eres parte de una girlband (gracias, patriarcado). Ella es consciente de que van a compararla constantemente con sus ex compañeras: "La gente va a estar en plan 'ah, la música de esta es mejor que la de aquella'. Se van a decir ese tipo de mierdas. Lo tengo claro, y yo estoy en plan 'Ni me voy a meter en esto, ¿para qué?'".

Le llevó muchas sesiones con productores y compositores muy inspiradores conseguir florecer. En su primer trabajo ha trabajado con productores como Illangelo, colaborador habitual de The Weeknd, Jeremy Lloyd, de Marian Hill y King Henry (Beyoncé, Justin Bieber). Sobre esa canción de un amor lésbico, Jauregui comenta con orgullo: "La compusieron tres mujeres": Ilsey Juber (Shawn Mendes), Alex Hope (Troye Sivan) y ella misma.

Una sesión en particular con Khalid, de Twice as Nice, fue crucial para Jauregui y su autoestima. Los dos hablaron durante cinco horas, y tras esta conversación Jauregui escribió la primera canción expresamente creada para su proyecto y con su sonido (previamente había colaborado en singles para Marian Hill y Steve Aoki, pero dice que en ese caso trabajó con los públicos de ambos artistas en mente). "Cada canción que he hecho después de hablar con Khalid la he hecho con otra mentalidad, en plan: 'Eres escritora, Cállate y escribe. Para de cuestionarte. Para de pensar que vas a sonar estúpida, que lo vas a hacer mal'". Tras ese día especial, la artista empezó a estar llena de energía. "Necesitaba saber que no puede ser perfecto todo el rato. Esta es mi vocación, es para lo que nací. Pertenezco a este mundo y me he ganado mi puesto en él".

"Somos agentes culturales del cambio"

Cuando Jauregui era más joven, practicaba su autógrafo, pensaba en nombres artísticos y hacía coreografías en su cuarto. Así que ahora resulta de lo más gratificante que esté consiguiendo todo lo que soñó, y que toda su preparación y su trabajo hayan valido la pena. "Todo fue importante. Todo me trajo a donde estoy ahora. Me hizo ser quien soy. Estoy tan contenta de hacerlo ahora y de poder ser... yo misma".

Lauren Jauregui ha demostrado ser una vocalista poderosa, con una de las voces más fuertes y únicas en el panorama pop. Pero es su fuerza interior, su arrojo y su activismo lo que la completa. "Somos agentes culturales del cambio, y punto". Así define qué es ser artista. "Otra cosa es si utilizamos ese poder o no, pero el poder está ahí. Algunos de nosotros lo utilizamos, otros no sabemos qué hacer con él y otros no lo queremos, y está bien", añade. "Todo el mundo tiene su vocación y su viaje hacia lo que quieren conseguir. Pero para mí, esta plataforma significa algo más que hacer arte, porque el arte no es solo cantar y bailar. Es hacer cosas que hagan que los demás piensen sobre cómo se sienten".

¿Y cómo se siente ella? Tras haber lanzado un proyecto en el que ha trabajo durante años, está emocionada y llena de energía. Es un tipo de energía con el que se siente cómoda, y que le permite divertirse con lo que está haciendo. Es por eso que, cuando le pido que resuma su álbum debut en una sola palabra, se le ocurre la palabra perfecta, que ejemplifica no solo la filosofía de su trabajo sino también la de su vidad: "Dualidad". "Estoy jugando con la dualidad de mi existencia".

Lauren Jauregui tiene tanto que compartir con el mundo. Ahora nos toca escuchar.

Contenido publicado originalmente por Jill Gutowitz en NYLON US
Traducción: Laura Caso