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PUTOCHINOMARICÓN. Violinista y arquitecto, con nombre artístico activista

Música
Javier Ruiz

Chenta Tsai es migrante. Sus padres son de origen chino. Pero él se siente madrileño. También es arquitecto y violinista de conservatorio. Pero PUTOCHINOMARICÓN, su nombre artístico, lo tomó por cómo se sentía por la calle, en el instituto, en la sociedad española en general, creciendo como homosexual y sin referentes.

Hoy, con dos discos (el último, Misera Humana) y un libro editados, PUTOCHINOMARICÓN puede considerarse un referente en sí mismo y un activo más para la lucha colectiva de transgresores. Su nombre artístico viene de cómo se sentía por la calle, en el instituto, en la sociedad española en general, creciendo como homosexual y sin referentes... PUTOCHINOMARICÓN es Chenta Tsai y es mucho más que un nombre llamativo.

Eres parte del Orgullo Crítico. ¿Te molesta que te citen como referente del género LGTBIQ + y que no hablen de tu música o que obvien lo primero?

Es una buena pregunta que me hago mucho a mí misme, pero descubrí que es imposible desarraigar la disidencia sexual, la racialidad, la disidencia de género al hablar sobre mi trabajo y sobre mí, porque forma parte de mi realidad, de mi identidad, de mi día a día y de mis experiencias vitales las cuales utilizo para escribir mis canciones.

Ya puestos, ¿con qué género te identificas más? ¿Con el Subnopop?

No estoy seguro, no me gusta esa etiqueta, más que nada porque es capacitista. Suelo describir mi música como música post-internet, pero seguro que en cinco horas me identificaré con otro género musical.

Defiendes que Instagram ha sido una buena forma de dar a conocer la plataforma de la que eres parte. ¿Sientes que las redes favorecen la integración o también a veces pueden generar debates negativos y superficiales?

La red social es un arma de doble filo. El mismo espacio virtual donde encuentras espacios de resistencia y cuidados, y tejes redes afectivas es la misma en la que recibes acoso, en la que se fomentan acciones que cada vez estoy más en desacuerdo como es la cultura de la cancelación. Pero gracias a ello conocí a colectivos quienes considero familia a día de hoy: El Colectivo Ayllu, Migrantes Transgresores, Ayllu, Kiki House of Súmac…

"Mi identidad virtual reside principalmente en Instagram. No considero que el crecimiento tenga que ver con el fenómeno fan, sino que creamos una especie de masa crítica colectiva de resistencia en la que nos apoyamos entre todes"

Yo a veces siento que, aunque antes pudiera haber más desinformación, vivíamos un poco más felices y nuestra existencia no giraba en torno a un móvil. Hablando de esto, ¿tienes muchos fans a través de las redes? ¿Más que en Spotify?

Ahora mismo mi identidad virtual reside principalmente en Instagram. No considero que el crecimiento tenga que ver con el fenómeno fan, sino que creamos una especie de masa crítica colectiva de resistencia en la que nos apoyamos entre todes.


Javier Ruiz

Has dicho que sientes que hay falta de espacios seguros en el sentido de que es difícil salir a bailar casi sin sentirse agredido o insultado. No sé si el nivel educacional tiene que ver con esto y también con el hecho de que en España mucha gente va a ver conciertos como un acto social, casi de postureo. No van mucho por la música, o por descubrir nueva música ni prestan atención al artista. ¿Te pasa?

Esta es una buena pregunta, he de admitir que no sé cómo contestarla.

Hay algunos artistas, como Rocío de Las Chillers, que te citan como referente nacional. A su vez tú lo dices también de Hidrogenesse o La Casa Azul, ¿tienes alguno más?

Muchísimas, y sobre todo a nivel nacional: Merca Bae, Wifiji, Amaia, Viciousgata, Astrud…

Siendo violinista de formación musical, ¿cómo te dio por experimentar con el electro pop?

Quería atentar contra el buen gusto y a la vez tenía mucha ira acumulada. Y qué mejor forma que coger el pop formuláico, mainstream, de la radio y hackearla.

"Soy extremadamente visual y cuando veo películas que me inspiran me vienen melodías a la cabeza. Me fascinan las cosas que me hacen sentir incómodo, inestable por la razón que sea"

En la bio de tu sello pone que tus temas son himnos reivindicativos. ¿Cómo se desarrolla normalmente tu proceso de creación?

Creo que no tengo un proceso, aunque suelo partir desde mis experiencias vitales. Me gusta que sea muy espontáneo, sobre todo cuando escribo la letra, las melodías. Pero luego a la hora de producir las canciones puedo estar meses encerrado en mi casa en frente del ordenador. También soy extremadamente visual y cuando veo películas que me inspiran me vienen melodías a la cabeza. Me fascinan las cosas que me hacen sentir incómodo, inestable por la razón que sea.

Creo que esto es especialmente llamativo en el estilo de música que practicas, un campo generalmente dominado por el hombre blanco y heterosexual, prácticamente a nivel mundial. Podría decirse que hay un paralelismo con las artistas mujeres, que parece que ahora necesitan cuota para justificar su presencia. ¿Te suelen incluir en alguna cuota a la hora de programarte?

No estoy seguro la verdad, pero os puedo hablar sobre una fiesta que organizo junto con amigues que se llama el Aftersun en la que intento colaborativamente crear un espacio temporal en el que sirva tanto como una plataforma que intenta apostar por artistas racializadas disidentes sexuales, mujeres, como crear un espacio de resistencia y de cuidados, aunque quede mucho por aprender y por hacer. Lo hice porque sentía que no había suficiente representación de artistas racializades en Madrid, ni suficientes fiestas ni espacios en los que se tejieran los cuidados.


Portada de Miseria Humana (2019), su última referenciaElefant Records


Tienes dos referencias discográficas, un libro y una mixtape editada en mayo, ¿que te planteas ahora? ¿Piensas en temas, EPs, albums o simplemente conceptos?

Estoy trabajando en mi tercer EP, pero sobre todo lo que quiero es tiempo. Este año he estado produciendo todo el rato, con deadlines, y ahora solo quiero tiempo para escribir, para respirar y poder pensar. Ha sido un año bastante intenso, con la columna, la radio, el disco, el libro, los conciertos… Y siento que tengo que tanto autocuidarme, como crecer como artista. Amo lo que hago pero, como dice Remedios Zafra, hay que tener cuidado con el entusiasmo. Porque el entusiasmo no debería utilizarse para justificar la autoexplotación, la precariedad…

Has dicho que el lenguaje está muy vinculado al progreso (¡ojalá todo el mundo pensase así!). Venga, seamos optimistas: ¿qué cambios ves y has experimentado en primera persona en la industria de la música (y en la sociedad española en general) para pensar en que sí se puede?

Que hayan más voces disidentes que estén en el panorama musical. Ver a mis hermanes encima del escenario es extremadamente emocionante.

Y por último, ¿cómo te planteas la próxima temporada y 2020? ¿Tienes planes de tocar fuera de España?

Estoy empezando a investigar y explorar otros medios como la arquitectura efímera, producir para otres artistas… Pero prefiero que os quedéis con lo que siempre planteo. Ser más puto, más chino y más maricón.