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Hablamos con la autora de 'Listas, guapas, limpias': ANNA PACHECO

Ocio y Cultura
Sofia Suárez

Entrevistamos a Anna Pacheco, la escritora del libro del momento que se dedica también al periodismo y que nos deleita con sus generosas reflexiones sobre clases sociales, belleza normativa y otros síntomas del descontento millennial. 'Listas, guapas, limpias' (Editorial Caballo de Troya) ha sido su primera novela, está arrasando en librerías y te volará la cabeza. Palabrita. No te sorprendas si lo incluimos en la siguiente lista de libros feministas que son un must-read.

Anna Pacheco, escritora revelación de 2019 que ya iba dejando pistas en sus artículos para Playground, ha escrito uno de los libros del momento. 'Listas, guapas, limpias' toca temas y sensaciones muy de las generaciones Millennial y Zeta pero poco expuestas a la luz pública. Al menos en formato libro (sí hemos visto obras de músicos, como PutoChinoMaricón, Rosenvinge o Annibsweet, pero no sobre el descontento millennial desde un punto de vista tan sincero). Anna abre el melón de la vergüenza de clase, la dominación patriarcal, la píldora en las adolescentes.. Hablamos de esto (y más) en esta entrevista.

'Etéreozine' es la revista que ha robado el corazón a los y las millennial. Nosotros hemos hablado con las tres chicas que están detrás de este fanzine. Si quieres conocer más sobre esta creación, en esta entrevista te lo cuentan TO-DO.

La sociedad, nuestras abuelas, nos dicen: "lo tienes todo, ¡sal adelante!". Aunque también nos dicen: "sé prudente, no llames la atención, mantén el trabajo como sea, que es una bendición". La desigualdad social, lejos de haberse diluido con el acceso universal a la Universidad, ha seguido perpetuándose en un mundo que sigue regido por el esquema de personas ricas y pobres. Este sesgo social es doble en el caso de las mujeres. Pasen, lean y disfruten de un compedio de buenos argumentos cortesía de Anna Pacheco que no encontraréis en Instagram o Tumblr.

¿Cómo surgió este libro? ¿Lo tenías planeado hace mucho, o surgió de una vez? ¿Tenías ganas de contar esta historia?

Tenía ganas de explicar algo que tuviera que ver con la familia, con las amistades rotas, con la desigualdad y la vergüenza de clase. En un principio, iba a ser un ensayo periodístico. Pronto me di cuenta de que la historia que quería narrar apelaba a sensaciones y emociones muy finas que no sabía cómo encajar en un registro más formal.

entrevista anna pacheco listas guapas limpias @ jimena_almena / Instagram

¿Y cómo has logrado escribirlo, sacar el tiempo y dedicación necesarias?

Ha sido todo un proceso. Nunca había hecho ficción, así que todo el rato me estaba cuestionando el propio mecanismo. No quería ni llamarlo libro. Y, de hecho, hasta hace bien poco seguía pensando que lo que yo había escrito no era exactamente un libro. Durante meses lo llamé el asunto, la cosa, el librillo.

El libro comienza con una mención a la belleza, ¿es importante en la sociedad patriarcal en que vivimos?

La primera frase del libro es un pensamiento de la protagonista, comprendido en su edad, de unos veintipocos. Está claro que la belleza femenina ha estado y sigue estando fiscalizada. El juicio sobre nuestro físico se hace con mayor severidad que con respecto a los hombres. De todas formas, el capitalismo lo salpica todo: cada vez más, las empresas nos prefieren jóvenes y apuestos. Hacerse mayor a veces parece una obscenidad.

entrevista anna pacheco listas guapas limpias @ annapacheco__ / Instagram

¿Tiene clase social la belleza?

Claro. En un momento dado del libro la madre de la protagonista le dice que, si tuviera dinero, se estiraría las arrugas de la cara o se compraría cremas más caras. Nuestros rostros, los cuerpos que habitamos, son permeables a largas horas de trabajo, a jornadas exhaustivas… A trabajos, en algunos casos, con índices más altos de accidentes laborales como constructores, mozos de almacén, mecánicos, trabajadoras fabriles o agrarias, transportistas precarios como Glovos, las Kellys... Los autocuidados estéticos también son un privilegio.

"La ortodoncia, que es carísima, es solo un ejemplo. Los ricos casi siempre tienen buenos dientes. Algunos estudios hablan del "capital biológico", es decir, de cómo las clases altas se reproducen con las clases altas y las clases obreras con clases obreras desde la institucionalización del amor monógamo y el matrimonio".

Hay una frase que me gusta de Virginie Despentes al inicio de 'Teoría King Kong' que dice que "escribe desde la fealdad, y para las feas, las viejas, las camioneras…. Es muy interesante eso: no porque hay que asumir que la clase obrera es "fea", sino por entender que, en términos normativos, nuestra belleza o fealdad queda ahora mismo en los márgenes. Sigue resultando chocante que buena parte de la televisión, los presentadores, e incluso la propia publicidad, siga reproduciendo modelos de belleza que tienen que ver con una normatividad burguesa y blanca.

¿Tiene algo de ascensor social la Universidad?

El otro día leí una entrevista a Estopa en la que decían que creen que hay más gente beneficiada por la lotería que por el ascensor social (risas). El ascensor social a través de la Universidad fue la gran tomadura del pelo. Aunque ya teníamos motivos para sospechar cuando hablaban de instaurar modelos como el Plan Bolonia…

"Otro asunto es que algunos estudios indican que menos de un 10% de hijos de trabajadores manuales acceden a la Universidad. Este dato aparece reflejado en el libro "La clase obrera no va al paraíso". Aunque se ha democratizado, en parte, en comparación a nuestras abuelas y madres, la Universidad sigue siendo elitista".

entrevista anna pacheco listas guapas limpias Anna Pacheco, autora del libro Listas, guapas, limpiasSofia Suárez

Esa sensación que describes cuando Yaiza obliga a la protagonista a que se depile, ¿cómo ha sido plasmar con palabras, conversaciones, esas sutiles emociones?

Me interesaba huir de la suntuosidad narrativa. Quería buscar la eficacia narrativa a través de la sencillez y la espontaneidad de dos personajes jóvenes, que a su vez debían resultar atractivos pero creíbles. Hice varias pruebas de tonos y estilos, tanto para el personaje de Yaiza como para el de la protagonista, hasta que sentí que más o menos había dado con ellos. Cada vez que intentaba plasmar un diálogo me las imaginaba hablando como si fuera una película.

"Muchas de las frases o ideas de las que quería hablar las tenía apuntadas en las notas del móvil. Algunas de referencias mías, de amigas, del entorno, de desconocidas, o gente aleatoria que pasa por la calle. Me gustó una frase que leí el otro día a Belén Gopegui que hablaba de que escribir es una acción personal, pero al mismo tiempo es una acción colectiva".

Las mujeres "nunca tenemos mucha hambre", lo dejas caer en el libro…

(Risas). Es real. Llevo toda la vida escuchando a las mujeres de mi entorno decir que no tienen mucha hambre, sirviéndose las últimas, compartiendo su plato, quedándose con las sobras, comiéndose media pizza en vez de una, pidiendo el menú infantil… Es raro si lo piensas.

La píldora y complacer a los hombres, ¿siendo tan joven como la protagonista ya te dabas cuenta de estas lógicas patriarcales o las has ido elaborando después, como nos pasa a muchas?

"Me he dado cuenta más tarde. Ojalá haberlo sabido antes. Lo cierto es que el uso de la píldora en entornos adolescentes era bastante unánime, al menos en mi época. De hecho, usarla te daba hasta cierto caché. Era "guay". Había poca conciencia. Cambiabas de marca, te pasabas al aro, sin apenas consultarlo con una experta".

Muchas no teníamos muy claro los efectos, ni que aquello implicaba hormonarse. Yo descubrí hace apenas dos años que lo que sangras cuando tomas la píldora ni siquiera es regla, es un sangrado provocado. Es cierto que, en muchos casos, la coletilla que usábamos como respuesta es que "la tomo para sentir más, es más cómodo" cuando la traducción real era "ellos dicen que sienten más, para ellos es más cómodo". Pocas veces nos hacíamos esa pregunta a nosotras mismas. Nos convencíamos de que era lo mejor o lo más placentero... pero solo nos gustaba la performance de un sexo siempre disponible, siempre accesible. Eso era lo sexy. ¡Claro que para aquella época yo no sabía ni quién era Paul Preciado! Luego leería toda su teoría en torno a esto, lo que Preciado llamó "farmacopoder", y se me quedó como grabado: estos fármacos optimizan la explotación dócil de los consumidores y refuerzan las posiciones de dominación masculina-femenina.

"Si pudiera zarandear a la Anna de los diecisiete años le diría: "tía, quítate el aro ya".

Pasar de la contradicción a la identificación de los privilegios ajenos, ¿ha sido duro?

Ha sido violento, incómodo, frustrante y también algo doloroso. El momento que retrata la novela es el de la vergüenza de clase previo al orgullo de clase.

¿Se perdona una a sí misma cierto desdén al hablar con sus padres, o crees que "la culpa" de la adolescencia siempre queda?

Yo creo que te perdonas. Pero también queda la culpa, supongo. Lo que es más interesante de esta vergüenza de clase es que llega incluso después de la adolescencia, que en la adolescencia como que se te permite un poco ser una asquerosa. Pero hay un cierto clasismo hacia los padres que, a veces, se articula después: cuando ya te has ido de casa, a otra ciudad, a otro barrio, estudias en la universidad, te mueves en otros círculos, quieres presentar a compañeros o amigos...

¿Crees que ha cambiado algo en la educación emocional de entonces (callarse las cosas, complacer...) con respecto a la de ahora?

No tanto. Cada vez más tengo la sensación de que vivimos en una sociedad de disfuncionales emocionales. Cada vez estamos más aislados y más solos.

"El capitalismo, en confluencia con el patriarcado, sigue haciendo que la vulnerabilidad se siga viendo como un síntoma de debilidad, y así estamos: todo el rato como adultos intentando ocultar las penas, los miedos, las frustraciones".

Hay un ensayo de Adrienne Rich que habla de la figura de la mentirosa y explica la raíz patriarcal de muchos engaños entre las mujeres. Rich habla de la necesidad de que haya verdad entre nosotras. Tiene una frase tremenda para dejar de mentir: "Las posibilidades entre dos personas o entre un grupo de personas constituyen algo así como una alquimia. Son lo más interesante de la vida. La mentirosa pierde de vista continuamente estas posibilidades".

¿Cómo deja una de verse bajo la mirada de otros, en un mundo normativo como en el que nos encontramos?

Creo que es imposible, pero al menos ahora somos autoconscientes.

En el libro hablas de sentimiento de pertenencia y desarraigo, concretamente en Cataluña y en la región de origen de los padres. ¿Cómo estás viviendo los acontecimientos desde octubre de 2019?

He salido a la calle para protestar contra una sentencia que considero peligrosa, vengativa y desproporcionada. Y yo no soy independentista, como buena parte de mi familia tampoco lo es. He observado con asombro la cantidad de jóvenes movilizados, esos que los medios han llamado sin miedo "radicales" o prácticamente terroristas. Es penoso lo que han hecho muchos medios de comunicación, incluso los llamados "progres" o de "izquierdas", cómo están intentando desactivar, a través de una brutal represión policial, un movimiento que podría ser interesante.

"Hay rabia y hay frustración de chavales y chavalas que nacieron ya en crisis y que han visto su horizonte laboral, habitacional, climático al borde del colapso. Otros muchos han visto cómo encarcelaban a sus líderes políticos y civiles. La composición de estos jóvenes es muy variada, algunos incluso tienen el recuerdo del 15M, que ellos no vivieron… No puedo más que empatizar con su rabia".

Tendríamos que estar todos en la calle, apoyándolos. Tienen menos miedo que nosotras. Quemar contenedores no es violencia. Hacer barricadas no es violencia. Medios de aquí hablan de "revoluciones" en otros países en los que arden mucho más que en las calles de Barcelona... pero en el caso catalán no son capaces de ver que esto rebasa lo nacional o identitario. Me da pena. En Cataluña ahora mismo estamos viviendo en un estado policial, pero no nadie lo dice.

¿Estás contenta con la acogida que está teniendo el libro?

Mucho. Yo, que siempre pienso que todo va a ir mal, pensaba que esto también iría mal.

¿Qué otros proyectos tienes entre manos ahora mismo?

Ahora mismo trabajo en varios sitios para poder sumar, entre todas las cosas, algo mínimamente decente a final de mes.

Y otra novela ¿para cuándo?

Aún estoy en proceso de digestión de esta. No me atrevo ni a abrir un word para escribir algo de ficción.



Vivimos en un mundo digital, sí, pero ahí fuera sigue habiendo mentes y manos inquietas que experimentan con las publicaciones en papel. La edición independiente está más viva que nunca, y en sus páginas nos encontramos un sinfín de prácticas artísticas contemporáneas. Repasamos lo más destacado de la autoedición más molona vista en la última edición de Libros Mutantes Madrid Art Book Fair.