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Mi CLÍTORIS es un zombie por culpa del SATISFYER

Relaciones
Ilustración: Sara Herranz

De cómo un exceso de estimulación del clítoris con el succionador genital puede acarrear consecuencias nefastas para tu vida sexual.

A las redactoras de moda las invitan a los desfiles. A las de belleza les mandan cremas y perfumes para que hagan comparativas y reviews. ¿Qué nos mandan a las periodistas especializadas en sexo? Pues muchos juguetes sexuales.




Una crema o un perfume puedes regalarlo o cedérselo a alguna compañera aunque se haya abierto (para fotografiarlo o para probarlo), pero con los juguetes sexuales no puedes hacer lo mismo, una vez que tiene propietaria, es para siempre. Es como el cepillo de dientes: de uso individual y exclusivo.

Como compartir es vivir -y la acumulación de chismes empieza a ser un problema en mi armario-, reparto juguetes entre mis amigas, que no veas si me quieren últimamente. En época de lanzamientos (sí, en este sector también hay temporadas, como con las fashion weeks) me llaman mucho más de lo normal. Ay, la amistad, qué interesada es a veces...


Ilustración: Sara Herranz


UNA GRAN VARIEDAD

Suelo tener siempre en la recámara (o "el alijo", como me gusta llamarle) uno sin estrenar, porque de un tiempo a esta parte voy a más fiestas de divorcios que despedidas de soltera, y si algo necesita una divorciada es sexo. ¿Hay algo menos comprometedor que tenerlo con un juguete sexual? No hay que hacerle la pelota, no demanda atención, no te deja colgada sin contestar el último Whatsapp. Con que lo recargues y lo mantengas limpito, él esta ahí siempre que lo necesites... el 99% de las veces en el cajón de la mesilla de noche.


Ilustración: Sara Herranz


Los de última generación, además de estéticos, emplean tecnologías súper avanzadas. Y ahora la moda son los succionadores de clítoris o los que emplean ondas sónicas para estimular esa zona. Con nombres como Satisfyer o Womanizer, que más parecen sacados de una película de Stallone de los 90's que otra cosa, prometen hacerte llegar al orgasmo con una rapidez asombrosa.

TESTIMONIO REAL

El verano pasado se divorció una amiga (llamémosle Esperanza) y como buena amiga que soy, le regalé un cacharrín de estos, para que fuera entrenando antes de volver a la arena del circo. La primera semana ni lo sacó de la caja. La segunda, lo probó. A las cuatro semanas era parte de su ritual nocturno: leche limpiadora, tónico, nutritiva, y un meneo del succionador. La veías radiante, su piel deslumbraba. Yo creo que hasta se le difuminaron las arrugas.


Ilustración: Sara Herranz


Pero todo no podía ser bueno. Se aficionó tanto a su amigo el mudito que empezó a usarlo tres y hasta cuatro veces al día (lo que viene siendo una adicción en toda regla). Cuando en menos de tres minutos llegas al orgasmo, si no tienes cuidado, puede convertirse en un hábito similar al del tabaco. ¿Estás nerviosa? El succionador. ¿No te puedes dormir? El succionador. ¿Te has cruzado en el gimnasio con ese monitor que te tiene loca? El succionador.

Decidida a "quitarse de la droga", empezó a salir con hombres de nuevo. Pero los problemas no habían hecho sino comenzar. Con tanta sobreestimulación, su clítoris se había insensibilizado, y el cunnilingus no le funcionaba, vamos, que no se enteraba de nada, además de la frustración que generaba en sus compañeros de cama, que se creían expertos en sexo oral, y un poco más y terminan en el cirujano maxilofacial con la mandíbula desencajada. Con la penetración iba algo mejor, no una maravilla, pero mejor.

- "¿Y ahora qué hago, Pepa?"

- "Hombre, lo de descansar un poco no te va a venir mal"

- "¿Habrá fisios especializados en esto?"

- "Me pido acompañarte. Tengo que ver con mis propios ojos su reacción cuando le expliques dónde tienes la contractura"

Sí, los hay, pero están más especializados en suelo pélvico por problemas de edad o en el parto que en lesiones del clítoris.

La historia de mi amiga Espe y su adicción no teminó como en las series norteamericanas, con ella yendo periódicamente a reuniones de Succionadores Anónimos, sino haciendo caso del sentido común... y echándose un novio con mandíbula de acero.

De la droga se sale, solo hay que ponerle un poquito de voluntad.

Cómo funciona un succionador:



Los nuevos juguetes sexuales se centran en el único órgano creado única y exclusivamente para el placer: el clítoris.

La evolución en estos juguetes ha ido de la vibración a la estimulación a través de ondas. Producen una liberación de aire que concentra la circulación en toda la zona del clítoris, sin tocarlo, y abarcando una zona más amplia que los vibradores. Prometen nos orgasmos increíbles en un tiempo récord. Son muy discretos, y pueden utilizarse dentro y fuera del agua.