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Daniel Roseberry, un texano al frente de Schiaparelli

Desfiles y diseñadores

Daniel Roseberry abandona Thom Browne y se enfrenta a hacer honor al legado de Elsa Schiaparelli

La casa Schiaparelli ha cambiado de director creativo. Bertrand Guyon, al frente durante cuatro años, le ha cedido el testigo a Daniel Roseberry, un estadounidense nacido en Texas hace 33 años que le ha dedicado los últimos 11 a Thom Browne encargándose del diseño de sus líneas de hombre y mujer. Roseberry, que anunció su nombramiento reconociendo el legado de la fundadora de la maison, Elsa Schiaparelli, y prometiendo que su labor será "ofrecer una fantasía –un sueño- que sea relevante y necesario para la actualidad", debutará con su primera colección en la Paris Fashion Week este verano.

La salida de Guyon de la Place Vendôme, la legendaria sede de la firma, ha sido un movimiento inesperado y sorpresivo. El diseñador llegó a Schiaparelli en 2015 y en estos cuatro años llegó para poner al día la maison. Uno de sus últimos movimientos ha sido lanzar una colección de prêt-a-porter bajo la premisa 'see-now-buy-now', y bajo su batuta, 'Schiapa' había conquistado las alfombras rojas de Hollywood vistiendo a actrices como Gwyneth Palatrow. Lupita Nyong'o o Emily Blunt.

Daniel Roseberry conecta con el legado de Elsa Schiaparelli en el terreno del surrealismo y la fantasía que tanto caracterizaron a la creadora, que llegó a colaborar con artistas coetáneos como Man Ray o Dalí. El texano se formó en el Fashion Institute of Technology de Nueva York, y de él, Diego Della Valle, propietario de Tod's y de la firma, afirma: "Su moderna e innovadora visión creativa y sus múltiples talentos permitirán a la casa desplegar todas sus actividades con respeto hacia la herencia única que ha convertido a Schiaparelli en una marca revolucionaria".

Patrick McMullan / Getty

Si uno se da un paseo por el Instagram de Daniel Roseberry puede intuir algunas de sus obsesiones e influencias, muchas de ellas muy en sintonía con el surrealismo de la fundadora de la casa a la que acaba de incorporarse. Los stilettos inesperados, los desvaríos oníricos, la inspiración animal y el sentido del humor son marca de la casa:



Roseberry abandona la marca estadounidense Thom Browne meses después de haber sido comprada por Ermenegildo Zegna, que buscaba con esta adquisición acercarse a un público más joven. La firma, capitaneada por el diseñador al que debe su nombre, se hizo famosa por su interpretación audaz de la sastrería masculina, aunque desde hace diez años, con Roseberry a bordo, se había hecho fuerte en las propuestas para mujer y había destacado por la puesta en escena de sus desfiles, siempre teatral y trabajada. Pronto podremos comprobar cuál es la impronta que Roseberry va a dejar en el legado de Schiaparelli.


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