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2019: aún sobreviven las opiniones machistas contra los 'leggings'

Tendencias y estilo
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Una madre católica escribe una carta llena de opiniones machistas contra los leggings que demuestran que aún queda trabajo para acabar con el 'victim blaming' y la cultura de la violación

Tengo la sensación perpetua de que estoy en el instituto una y otra vez. En una carta al director publicada por el periódico universitario The Observer, la madre de un estudiante de la Universidad de Notre Dame (Indiana, Estados Unidos) le pide a las alumnas del centro que "piensen en las madres de los chicos" antes de llevar leggings. Sorprendentemente, las madres católicas con opiniones machistas contra los 'leggings' es el último grupo de personas en el que se me ocurre pensar cuando me visto por la mañana.

En una carta titulada 'The legging problem', Maryann White escribía: "Soy una madre católica con cuatro hijos y un problema que solo las chicas pueden solucionar: los 'leggings'". White contaba cómo en una misa en el campus se encontró detrás de un grupo de chicas llevando (ejem) 'leggings' ajustados, algo que hizo que esta madre se sintiera "vergüenza" de ellas y le hizo "pensar sobre todos esos hombres que también estaban allí y no podían evitar mirarles el trasero". También aseguraba en su misiva que llevar esta prenda e ir desnuda es más o menos lo mismo.

No obstante, la madre dejaba claro en su escrito que sus propios hijos no miraron a estas mujeres, aunque ella misma no pudo evitar "ver esas partes traseras desnudas. No quería verlas, pero eran imposible no mirar. Cuanto más difícil será para los hombres jóvenes ignorarlas". La carta acaba con un ruego a las chicas que llevan 'leggings': "que piensen en las madres de los chicos la próxima vez que vayan a comprar y la próxima vez que se vayan de 'shopping' compren vaqueros".


Muchas estudiantes de Notre Dame han respondido a estas reaccionarias opiniones. Una estudiante, Kaitlyn Wong, incluso ha creado una 'Protesta de Leggings', un evento que invita a gente de cualquier género a lucir su par de leggings favoritos. En la página de Facebook creada para esta actividad, Wong ha colgado una versión satírica de la carta de White, en la que expone: "¿Podrías pensar en las mujeres que simplemente quieren ir cómodas por el mundo la próxima vez que hables con tus hijos acerca de cómo deberían tratar a las mujeres?".

Incluso los hombres del campus de la universidad han dado un paso adelante y han explicado que este texto les hace flaco favor al dibujarlos como personas que no son capaces de concentrarse si hay una mujer con leggings a la vista, o que no pueden respetar el hecho de que una chica se vista como prefiera.

Tenía la sensación de que hacía mucho que no escuchaba a nadie quejarse por los leggings, e ilusamente creía que o bien ya habíamos superado lo de juzgar a las mujeres por su forma de vestir o que la gente que pensaba así se guardaban sus opiniones para sí mismos. Pero no. De todos modos, seguiré llevando mi par de mallas más ajustadas y tocaré el violín más pequeño del mundo cuando me encuentre con gente que no tiene nada mejor que hacer que exigirle a las mujeres que piensen en los hombres cuando elijan qué ponerse.

Contenido publicado originalmente por Bailey Calfee en NYLON US.
Traducción: Laura Caso.
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