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Si te interesa la moda sostenible, este es su primer mandamiento: compra menos

Tendencias y estilo
ANDREW T. WHITE

La industria de la moda es la segunda más contaminante del planeta, después del petróleo. Si esto te preocupa y quieres hacer algo al respecto, aquí unos cuantos consejos sobre prácticas sostenibles que puedes aplicar

Se están produciendo cambios dentro de la industria de la moda: las marcas éticas y sostenibles están surgiendo por todos lados, mientras que las existentes están ganando consciencia. Las figuras más prominentes de la moda están empezando a exponer y denunciar las prácticas poco éticas de la industria. Se empiezan a utilizar textiles innovadores, como cueros ecológicos y animal free derivados de la fruta. En 2019, incluso, se ha celebrado la primera Semana de la Moda Vegana, donde numerosas marcas sostenibles, éticas y cruelty free recibieron interés mediático justo antes del Mes de la Moda en Estados Unidos.

Sin embargo, el sector continúa creciendo, el mundo continúa consumiendo en exceso y toneladas de desechos textiles terminan en los vertederos cada año.

La industria de la moda es la segunda más contaminante en el planeta junto al petróleo, un dato ampliamente conocido que aún no ha provocado cambios significativos. Puede que estés leyendo esto y pensando: '¿Cómo puedo yo, a nivel personal, marcar la diferencia?'. Has de saber que no es tan difícil como parece.


Existen innumerables maneras en que cualquier persona puede ser más sostenible consumiendo moda: se trata de realizar cambios, algunos con mayor impacto que otros, y de asegurarnos de que las decisiones de compra que tomamos sean conscientes. La clave es no desanimarse. Cada paso que damos, sobre todo colectivamente, cuenta.

El mundo de la moda sostenible es amplio y puede resultar abrumador entenderlo completamente. Existen marcas cuyas colecciones se fabrican únicamente con materiales ecológicos, ya sean textiles orgánicos o alternativas de producción sostenible. Otros emplean y forman (no explotan) a artesanos locales para crear piezas hermosas y amigables con el medioambiente.

Algunos se centran en reducir el impacto que su producción tiene en el planeta, ya sea produciendo localmente para reducir la contaminación provocada por el transporte o implantando la filantropía en el ADN de su marca para compensar su huella de carbono. Muchos se esfuerzan en garantizar que los empleados de sus fábricas tengan condiciones de trabajo seguras y reciban salarios justos.

Existen marcas que producen tiradas pequeñas, o, mejor aún, a demanda, para evitar el exceso de stock. Otras empresas y minoristas utilizan telas recicladas o de stock, dando vida textiles que de lo contrario terminarían en vertederos. Y, por supuesto, siempre hay tiendas y organizaciones que venden gemas vintage de todos los niveles y precios.

Una industria compleja

Sin embargo, nada es tan simple. Nos surgen muchas preguntas. Por ejemplo, ¿es mejor comprar productos antiguos o comprar prendas confeccionadas con materiales reciclados (aunque insostenibles) como el poliéster, o deberíamos comprar piezas nuevas hechas de materiales sostenibles? ¿Las grandes marcas que lanzan colecciones ecológicas se están haciendo un green-washing o están marcando una diferencia real? ¿Donar la ropa que ya no queremos consigue de verdad que no acabe en el vertedero? Y la lista continúa.

El mundo de la moda sostenible no es fácil. No siempre hay una respuesta directa. Pero hoy en día, un gran movimiento está surgiendo, con activistas que hacen todo lo posible para crear conciencia en todos los niveles, desde promover leyes hasta conseguir que jóvenes influyan a otros jóvenes. Y esto no puede ser malo.

Todo se reduce a que ninguna marca, y ninguna persona, es perfecta. La transparencia es la clave. En conjunto, todos debemos mejorar un poco, y esforzarnos un poco más, y seguir evolucionando e innovando, y no podemos desanimarnos por la cantidad de trabajo que hay que hacer. Porque si no actuamos, la Madre Tierra continuará sufriendo, y por tanto, también lo haremos nosotros.



La clave para la sostenibilidad: comprar menos

A continuación, hablamos con activistas de todos los niveles y de todos los ámbitos, desde nominadas al Premio Nobel de la Paz que han logrado cambios legislativos hasta modelos convertidas en activistas, para tener una mejor idea de cómo la industria de la moda está tratando de hacer un cambio ambiental real en la actualidad.

Cada una de las personas con las que hablamos aparece fotografiada con ropa totalmente sostenible de algunos de los principales diseñadores ecológicos de la actualidad (ya sea con outfits fabricados a partir de materiales tecnológicos o telas totalmente recicladas o de stock) además de una selección de piezas vintage y de segunda mano. Todas han sido maquilladas utilizando las marcas de belleza más ecológicas y animal free de la actualidad.

Cuando les hemos preguntado sobre las diversas acciones que toman para tener un impacto positivo y cómo podemos marcar la diferencia, la respuesta fue simple y sensata: comprar menos. Todas enfatizaron que debemos aprender a reducir nuestro consumo, pero que podemos y debemos ser creativos e inspiradores al hacerlo. Y cuando consumamos, debemos hacer compras bien informadas y éticas.

Hablamos con activistas de la sostenibilidad y el consumo responsable para conocer qué podemos hacer para trabajar por un futuro mejor.

Contenido publicado originalmente por Jenna Igneri en NYLON US.
Traducción: Laura Caso






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